EL VIOLIN
De la montaña brotaba
Un llanto celestial,
El violín lloraba
Porque nadie lo quería tocar.
De la montaña bajaba,
Cascadas de agua camino del mar,
En el circulaban barcas
Ondeando blancas velas.
Las sirenas al escuchar
Aquel llanto primaveral,
a la superficie subieron para comprobar
porque la tierra llorara sin parar.
Las sirenas se entristecieron
Al ver el violín llorar, y a la montaña
Sus lágrimas enviarlas Al mar
Sin pensarlo Decidieron ayudar.
En humanas se convirtieron,
A la montaña escalaron,
El violín, tocaron y lo hicieron sonar,
Y el mundo mejoro de inmediato.
Las guerras se acabaron,
El hambre desapareció de inmediato
La crueldad fue un recuerdo del pasado
Los niños rieron y jugaron.
Este es un sueño dentro de otro sueño
Que al despertar se rompe en pedazos
Ya que no todos soñamos lo mismo
Hay otros que sueñan con destrozarlo.
María Luisa López Castro
Grupo Poético Brétema









